Sin titulo

Estaba cansado. Todo había sido un fracaso. Jamás debió intentarlo. Pero alguien tenía que hacerlo. Al día siguiente seria el hombre más odiado del país. Había perdido el tiempo en la isla. Así que levantó su arma y encañonó a la persona que sus hombres habían atado a la silla de plástico. Él era su némesis en público, alguna vez los dos fueron amigos, compañeros de lucha. Apretó dos veces el gatillo, no importaba que sucediera mañana, tan solo que no le daría la oportunidad de decirle: “Te lo dije”.

|

Comentarios

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

Cerrar